El sábado incumplí nuestra cita, aunque Lola Herrera es una de las mejores, ya la vi tres veces en vuestro sillón y la verdad, no me iba a decir nada nuevo. Es como Massiel demasiado manida llegado a un punto. Ya me conozco sus anécdotas. El domingo, sin embargo, estaba “emocionadísima”, pensé a ver el pequeño del alma que nos cuenta, que ha descubierto y confirmado, ¿Onde andará el patrimonio? Y no me contó absolutamente nada de nada. Sólo que le daba un ultimátum y eso la verdad es muy fea, ya que más que ultimátum suena a amenaza. No se amenaza ni se advierte a nadie y menos a una madre. Fue maravillo que Kiko confirmara el costumbrismo en Cantora. Lo que me pude reír imaginándola, esas escenas descritas por tantos y tantos, confirmados ahora por su propio hijo. ¡Maravillosos! Una Diosa ec...
Opiniones y reflexiones sobre la actualidad de los programas de televisión