Con que placer te escuché ayer reconocer que el ataque desmedido que habías tenido hacía Isabel Pantoja, era simplemente porque había hambre, necesitabas dinero, viste el hueco y allí fuiste. Ahora sólo te falta darle las gracias, porque gracias a ella, ahora mismo, para bien o para mal, estás dónde estás. Cuando os vi abrazadas en los pasillos de MediaSet, me quedé patidifusa, no lo entendí, ese abrazo y ese amor desmedido, entendí el “show” de veros juntas, hasta ¡Fíjate! Entendí que fueras en son de paz, ya que la artista iba a dar mucha audiencia a la cadena, por lo tanto, era lógico el peloteo. Lo que no entendí, es que fuera de los platós continuará ese “amiguismo”. Es una de tus grandes dicotomías. También recuerdo aquel día, en el que comentaste la generosidad del padre de tu vínculo. Ya que, a pesar de tus ataques, el ja...
Opiniones y reflexiones sobre la actualidad de los programas de televisión