La exportación de tus productos, algunos como el Petróleo Crudo, Refinado, Oro, Alcoholes Acíclicos , Mineral de Hierro, son necesarios, prácticos y útiles para nuestro país, pero hay otros como Oriana González Marzoli, que son ridículamente incensarías, nada practica y que afean considerablemente nuestro panorama nacional. Me la “vendiste” como una cosa maravillosa y es una cosa horrorosa.
Venezuela, esta fuga de cerebro de vuestro país no os lo perdonaré nunca. No hay compensación económica que pueda resarcir, al estado español de semejante afrenta y daño. Si es EE. UU, quien os toca la “corvejón”, porque nos cedes semejante esperpento de la televisión. Acaso fue el famoso ¿Por qué no te callas, de nuestro Emérito?, ¡Jopetas! Que ya estaba mayor y no andaba muy fino él. ¡No sé debe de ser tan rencoroso! No habéis dado donde más nos duele.
¿Cómo es posible que, de dos abogados titulados, salga una Oriana?
La respuesta es clara y evidente, para ser abogado, existe la carrera de Derecho, para ser padre ¡No!, en derecho no hay una asignatura específica de “cómo educar a un hijo y que no te salga una Oriana!
Eso ocurre con este producto exportado “Oriana Marzoli”, nos la venden, como hija de unos abogados de prestigio venezolanos, que deciden labrarse un futuro mejor en España, y hacen de nuestro país el suyo. Una mujer fina, educada, con una belleza natural impresionante, elegante.
En las fotografías, que nos sube al “insta”, nos sigue vendiendo esa “belleza natural”, sin imperfecciones, la vemos calladita, enseñando ese cuerpo y cara lleno de cirugías, maquillajes y filtros. Rodeada de “Glamour”, casi sin ropa, o en ropa interior, luciendo marcas de lujo. Marcando tendencia. O lo que es lo mismo, poniendo el culo para foto, da igual la ropa, los complementos, incluidos coches, gran parte de su book, se basa es eso, poner el culo y dejar entrever su ojete.
Dicen las malas lenguas, que la siguen dos millones de personas en Instagram y casi quinientas mil en twitter. Con semejantes cifras, debería de vivir muy bien, pero no le llega la pasta que recurre a Reality Shows.
Es delirante, que se gaste una cantidad ingente de dinero en bolsos, para enseñarlos en sus fotografías, pero al parecer, no se lo regalan las marcas, ya que, para determinadas marcas, Oriana no es el prototipo que andan buscando. ¡Tiene que ser frustrante!
Nuestra Choni importada, no se caracteriza por su facilidad de palabra, pero sí de insulto, probablemente ahí radique su éxito.
Al entrar en el reality, lanza una mirada a sus contrincantes, escoge pieza y se lanza al ataque con: mamarracha, choni, fea, escort, polioperada, te huele la boca, cornuda, envidiosas y sinónimos de esas palabras, eso sí, jamás se olvida de “obvio ósea”.
Tened en cuenta, por favor, que, dependiendo del país, que haga el reality. Aguantará (extranjeros) o abandonará (nacional). En España tiene el record invicto de abandonos.
Con un coeficiente intelectual, según el test de inteligencia de Sálvame, de 144, nuestra Choniana Marchoni, su máxima preocupación es que su pelo y labios, estén siempre perfectos.
Marchoni, considera a toda mujer, inferior a ella, en belleza y saber estar. Me recuerda mucho a Rafa Mora (producto nacional), cuando estaba de tronista, no obstante amigos, la diferencia es clarísima, Oriana no tiene estudios y Rafa ¡Sí! Rafa evoluciona, no vive de su cuerpo, intenta hacerse un hueco en televisión, aprender y escalar posiciones. Mientras que Oriana se gana la vida, luciendo un cuerpo operado, y denigrando a toda mujer con la que coincide en un Reality Show.
Oriana e Iván, que seguían juntos tras su paso por “La Caja Fuerte”, han roto, el cruce de acusaciones está al orden del día, pero sólo en las redes sociales. En las cadenas nacionales, poco o nada les importa, por eso, han lanzado una campaña para recoger una acusación muy fea, pero que sí vende. Oriana es acusada, nuevamente de ser “escort”. Para resucitar a nuestra peor importación del extranjero.
Vuelve a salir a la palestra, la madre que la parió, con dos ovarios a defender a su niñita de 28 años, mi hija no acompaña por dinero a nadie, única y exclusivamente, vive de Instagram y de los realitys.
Venezuela, esta fuga de cerebro de vuestro país no os lo perdonaré nunca. No hay compensación económica que pueda resarcir, al estado español de semejante afrenta y daño. Si es EE. UU, quien os toca la “corvejón”, porque nos cedes semejante esperpento de la televisión. Acaso fue el famoso ¿Por qué no te callas, de nuestro Emérito?, ¡Jopetas! Que ya estaba mayor y no andaba muy fino él. ¡No sé debe de ser tan rencoroso! No habéis dado donde más nos duele.
¿Cómo es posible que, de dos abogados titulados, salga una Oriana?
La respuesta es clara y evidente, para ser abogado, existe la carrera de Derecho, para ser padre ¡No!, en derecho no hay una asignatura específica de “cómo educar a un hijo y que no te salga una Oriana!
Eso ocurre con este producto exportado “Oriana Marzoli”, nos la venden, como hija de unos abogados de prestigio venezolanos, que deciden labrarse un futuro mejor en España, y hacen de nuestro país el suyo. Una mujer fina, educada, con una belleza natural impresionante, elegante.
En las fotografías, que nos sube al “insta”, nos sigue vendiendo esa “belleza natural”, sin imperfecciones, la vemos calladita, enseñando ese cuerpo y cara lleno de cirugías, maquillajes y filtros. Rodeada de “Glamour”, casi sin ropa, o en ropa interior, luciendo marcas de lujo. Marcando tendencia. O lo que es lo mismo, poniendo el culo para foto, da igual la ropa, los complementos, incluidos coches, gran parte de su book, se basa es eso, poner el culo y dejar entrever su ojete.
Dicen las malas lenguas, que la siguen dos millones de personas en Instagram y casi quinientas mil en twitter. Con semejantes cifras, debería de vivir muy bien, pero no le llega la pasta que recurre a Reality Shows.
Es delirante, que se gaste una cantidad ingente de dinero en bolsos, para enseñarlos en sus fotografías, pero al parecer, no se lo regalan las marcas, ya que, para determinadas marcas, Oriana no es el prototipo que andan buscando. ¡Tiene que ser frustrante!
Nuestra Choni importada, no se caracteriza por su facilidad de palabra, pero sí de insulto, probablemente ahí radique su éxito.
Al entrar en el reality, lanza una mirada a sus contrincantes, escoge pieza y se lanza al ataque con: mamarracha, choni, fea, escort, polioperada, te huele la boca, cornuda, envidiosas y sinónimos de esas palabras, eso sí, jamás se olvida de “obvio ósea”.
Tened en cuenta, por favor, que, dependiendo del país, que haga el reality. Aguantará (extranjeros) o abandonará (nacional). En España tiene el record invicto de abandonos.
Con un coeficiente intelectual, según el test de inteligencia de Sálvame, de 144, nuestra Choniana Marchoni, su máxima preocupación es que su pelo y labios, estén siempre perfectos.
Marchoni, considera a toda mujer, inferior a ella, en belleza y saber estar. Me recuerda mucho a Rafa Mora (producto nacional), cuando estaba de tronista, no obstante amigos, la diferencia es clarísima, Oriana no tiene estudios y Rafa ¡Sí! Rafa evoluciona, no vive de su cuerpo, intenta hacerse un hueco en televisión, aprender y escalar posiciones. Mientras que Oriana se gana la vida, luciendo un cuerpo operado, y denigrando a toda mujer con la que coincide en un Reality Show.
Oriana e Iván, que seguían juntos tras su paso por “La Caja Fuerte”, han roto, el cruce de acusaciones está al orden del día, pero sólo en las redes sociales. En las cadenas nacionales, poco o nada les importa, por eso, han lanzado una campaña para recoger una acusación muy fea, pero que sí vende. Oriana es acusada, nuevamente de ser “escort”. Para resucitar a nuestra peor importación del extranjero.
Vuelve a salir a la palestra, la madre que la parió, con dos ovarios a defender a su niñita de 28 años, mi hija no acompaña por dinero a nadie, única y exclusivamente, vive de Instagram y de los realitys.
¡Que feo! ¡Que feo! ¡Que feo!, como decía Saavedra.
¡Somos así de memos!
¡Somos así de memos!
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