Estimada Trini hermana de Cristina “La Veneno”:
La voy a llamar así, Cristina la “Veneno” porque sólo, la he
conocido por televisión. Se definía como mujer, si ella lo considera,
para mi es MUJER.
¿Una estrella? ¿Realmente consideras a tu hermana una
estrella de televisión?
NO tenía 20 años, cuando vi, por primera vez a tu hermana en
televisión, era guapísima, sumí desnuda, con desparpajo, soez y ordinaria a más
no poder, enarboló, la bandera de las trabajadoras sexuales, según ella misma decía,
ya que no tenía otro medio para subsistir, por el rechazo de su familia y su
pueblo.
Recuerdo aún, esa melena al viento (peluca), el movimiento de
caderas, la escasez de ropa, los escotes generosos, paseando por Adra y la
gente tirándole piedras e insultándola y mencionando su tiburón.
NO se me olvida eso, cuando intentó enarbolar la bandera de
la transexualidad, salieron más mujeres, que inmediatamente dijeron. ¡NO me representa!
No se me olvida, cuando dijo por activa y por pasiva, que no
quería dejar la calle. Que se lo habían ofrecido y no había querido.
Sigue en mi recuerdo, esas imágenes de Cristina, mal vestida en la
terraza de su casa, la cámara entrando, y las pésimas
condiciones en la que se encontraba la vivienda. Ahí no estabais vosotros para visitarla, verdad ni para echarle
una mano en la limpieza. O su última aparición en un plató de televisión, con
la boca destrozada.
En aquella época, hizo multitud de platos, sus apariciones,
no se caracterizaron nunca, ni por su don de gentes, ni por su cultura, no se metía
a fondo en los problemas de la gente, que tiene la mala suerte, de nacer en un
cuerpo equivocado. Al contrario, incentivaban la ordinariez y su incultura.
Recuerdo como se os caía la cara de vergüenza, hablando de
vuestra familiar.
Al final de tu hermana, sólo queda ¡Digo!, y ese ¡plaf! Con las
manos. Ese cruce de piernas, largas y bonitas.
Ahora con la serie que han hecho, supongo que serán como
todas, media verdad y media mentira, o bien la suben a los altares, o la dejan
caer más a los infiernos.
El trasfondo de su vida, está marcada, por la marginalidad,
el ambiente retrogrado y la falta de apoyo, a un niño, que se sentía niña, que,
en vez de faldas, le ponían pantalones, que tenía el pelo corto y se ponía peluca,
que probablemente quería una muñeca y le traían un coche, ¡Esos Reyes Magos
despistados!
Los hijos y los padres no son lo que queramos que sean, son
personas y se equivocan.
Es muy fácil echarle la culpa a los demás de nuestros
propios errores, si Cristina, era ingobernable, para la familia y imagínate
para las amistades.
¡Qué fácil es hablar a toro pasado!
Me hubiera gustado mucho saber, de pequeña, a que quería
dedicarse Cristina, cuáles eran sus anhelos.
Ni siquiera sé eso, para mí, sólo queda en el recuerdo, como un
personaje, que adoraba llamar la atención, que los hombres se giraran a su
paso, pero no tenía más recorrido.
Pero ahora con la serie sí estáis, me recuerda mucho a la
conducta de determinados animales...
No te olvides nunca, que yo no soy el Doctor Liendre, que de
todo sabe y de nada entiende. Es una opinión de una telespectadora.
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