Tu biografía como colaboradora desde tu salida de Gran Hermano 2, es extensa, se caracteriza básicamente por tus tonos elevados, ásperos, nunca supe porque estabas ahí, pero dabas audiencia y no dejaban de llamarte.
Apareciste un buen día en Sálvame, no entendí tampoco el porqué, pero ahí estabas, y te quedaste, conseguiste tu silla, con tu amiguísimo Kiko Hernández, un buen día, tras los rumores de separación de tu marido, desapareciste, de un día para otro, sin mediar palabra, personalmente lo agradecí.
Volviste al cabo de los años, con otra pareja y también conseguiste nuevamente un hueco en casi todos, los programas de la cadena.
Hasta ese momento, poco o nada se sabía de tu vida personal, amores, desamores, matrimonios, hijos y demás fruslerías que acompañan a cualquier “famoso”. Tus apariciones en tv, no eran todos los días, ni a todas horas, pero estabas en muchos programas. Pero entonces, llega el Merlos Place, y te disparas como una flecha, mil y un programas, eras la estrella de la cuarentena, todos te querían y me da igual, si fue por dinero o no, te dejaste querer, apareciste en todos, y cada día, degradándote más.
Desde el Merlos, he conocido toda vida amorosa, incluso con detalles, asquerosos y repugnantes, en mi casa, yo me lo pase pipa, me reía de ti, y de todo tu mundo de fábula. Viendo como confesabas, que, aunque lo querías, lo admirabas por lo que representaba, me voy a callar lo que sigue, no quiero profundizar en ello, a pesar que no tiendo a ser, de las de la teoría de la conspiración. Donde también quedo demostrado, por tus entradas y salidas, eso está en los videos, donde no seguías a rajatabla el confinamiento.
Una vez, confirmado, que realmente tu vida amorosa, no interesaba tanto como parecía (Merlos si, resto no), comenzamos a ver tu parte más, incívica y reincidente.
Porque yo lo valgo, lo hago y punto. Según tu versión, nunca confirmada por la empresa, se prescindió de tus servicios por tu conducta irresponsable, por publicar en redes sociales, un video, donde estabas de fiesta, sin distancia, sin mascarilla y viviendo la vida loca. Tu cadena, ya que no trabajas en ninguna otra, dejo de contar contigo para sus programas, y luego volviste, más soberbia que nunca, en un Deluxe (más dinero para tu cuenta corriente), diciendo a voz en grito, que fue, por un mal entendido de un video, publicado por ti, pero de tu coche, que tu no conducías por que estabas de cuarentena, creo recordar, ese Deluxe, fue muy penoso y tu actitud, totalmente reprobable, pero muy en consonancia con tu esencia. No contenta con ello, volvemos a verte en un video, subido por ti, con Makoke, levantada, sin mascarilla, sin distancia seguridad, en un restaurante. El famoso video en el que coinciden, en el mismo lugar, Diego Matamoros y Makoke, acérrimos rivales, y cómo no, tú enfocando sin parar a Diego. Esta vez la cadena no dijo nada.
La anulación de tus apariciones en la cadena, legalmente hablando, era muy delicado, al final, ganaste la batalla y volviste.
En la televisión, “casi todo” tiene cabida, muy pocas cosas se apartan, a ellos le da igual, viven de la publicidad, para ello preparan programas, que intentan lleguen a todos los públicos, para que amigos, los anunciantes, se peleen por poder poner sus anuncios.
Mediaset, intenta por todos los medios, salir adelante, amoldarse a la nueva realidad, hace pruebas constantemente a sus trabajadores, modifica los escenarios de los programas, para mayor distancia de seguridad, no los comenta constantemente, pero algunos de sus trabajadores, en estos tiempos, tan difíciles, para todos, se lo saltan a la torera.
Hay unas normas básicas, para todo el territorio español, y luego dentro de cada comunidad, pues hay pequeñas variaciones, pero la que no varía, es dentro o fuera, siempre con mascarilla y distancia de seguridad, el video de Makoke y de Marta, demuestra, no sólo, una conducta del todo reprobable, sino que, además, la esencia de su ser, el egoísmo e incivismo reinantes.
Marta López, con tres empresas, según ella, colaboradora de televisión, según ella misma, mujer de principios. En más de tres ocasiones, te han pillado con el carrito del helado, y te da igual.
Sigues sin gozar el beneplácito del público, eres el blanco de muchas iras, pero sigue subida a tu palmera. Dónde sólo demuestras, un afán desmedido, porque no cambie tu manera de vivir la vida loca. La cabra tira para el monte, el problema, es si la cabra, está encabronada o no.
Puedes seguirme en twitter El Corrillo de Mayca @DeMayca

Comentarios
Publicar un comentario
Por favor, deja tu opinión, no obstante, procura no ser grosero y soez.