No quería contestaros, no me gusta hacer daño deliberadamente, pero vamos, cuando cargáis los misiles hacia una persona, me parto la caja.
¡No quería entrar! Pero ¡Al final entro! ¡Sin medir mis palabras!... luego haré como el resto… o miento o tergiverso y digo… ¡YO! ¡NO HE DICHO ESO! ¡ME HABÉIS ENTENDIDO MAL! ¡PORQUE COMO NO ME DEJÁIS EXPLICARME! ¡QUERÍA DECIR!
María José Campanario, no es santo de mi devoción, básica y principalmente por un solo motivo, yo no sería capaz de estar con un hombre que no se desvive por los vínculos, por lo tanto, partiendo de esa base, ni lo entiendo, ni lo comprendo ni puedo decir amén.
Hoy en vuestro programa con Carlota Corredera y su “hermana” (se me revuelven las entrañas cuando utiliza ese término para denominar a Geles Hornedo, para reforzar “el mal llamado feminismo actual, abrupto, desfasado y sin sentido).
Se desgrana, la encantadora carta de María José Campanario, publica en sus redes sociales, no públicas a su "idolatrada" Belén, no tiene desperdicio y me encanta, antes que nada, sabe expresarse y deja claro, lo que todo el mundo sabemos y vosotros no habéis querido jamás admitir. No se reitera de manera absurda. Es concisa. Viendo en la carta, sólo lo que queréis ver, y enfatizando de manera parcial, lo que consideráis un ataque, en vez de un reproche.
Tiene absolutamente toda la razón en decir, que Belén ha bailado las fechas como ha estimado oportuno, al parecer, el propio Jesús, ha reconocido al final de la relación que han estado juntos cuatro años y que tienen una hija en común por la que luchará, con uñas y dientes, ya que la adora. Creo que es la única verdad que le he oído decir a Jesús, he estado cuatro años con Belén Esteban.
No creo que María José, quiera menos preciar a Belén, por no casarse con Jesús, más bien quiere resaltar, que él no debería de estar tan enamorado de ella, cuando solo estuvieron juntos unos pocos años y que no se planteó la boda, ni aun sabiendo que iban a tener un vínculo para toda la vida. Que ella sí se casó, que sigue casada y bien contenta que está. No es machismo, no obstante, ¿Decir que María lo hace por llamar la atención de su marido que es?, se os va la pinza y no sabéis donde ha caído.
Carlota, te refieres a esa carta algo así, “vomita” esas palabras en sus redes. Es muy difícil vomitar y escribir al mismo tiempo, parece mentira, tú que, a voz en grito, no dejas de decir ¡Jamás tiraré por tierra a una hermana!, mira que lo intento, eres “dicotomía pura”, sé que me entiendes, aunque no sea correcta. ¡Cuándo quieres las pillas! Y ¡Cuándo no, las dejas volar!, no obstante, a buen entendedor pocas palabras bastan.
María José, tiene toda la razón, usáis la hemeroteca, como un gaitero toca la gaita, ¡Cómo os da la real gana! Y os pensáis que todo vuestro público es excesivamente mayor y ya no tiene memoria, pero no es así. Nos reímos como María José, cuando queréis tapar el sol con un dedo.
Con lo único que no estoy conforme, es cuando llama a Belén, Princesa barata, Belén ni es Princesa, ni es barata, preguntadle a Vasile.
Belén Esteban, lo único que ha sido, la novia de un torero, del cual se separó, con un “vínculo”, casi recién nacido, de muy malos modos. (Sigue teniendo razón María José, ha hablado todo el mundo menos Jesús, el único que podría decir su verdad y hasta donde yo sé, realmente en un medio de comunicación no se ha pronunciado).
Al parecer, según Belén, sólo se hacía cargo económicamente y no se hacía cargo emocionalmente de la niña, por lo tanto no dejó de aparecer en televisión, cada vez que se lo pedían, para hablar no sólo de su ex pareja, sino también de absolutamente toda la familia, adquiría popularidad y seguía teniendo en la boca siempre al vínculo, ( nunca sabré, que hace más daño, que tu padre no se haga emocionalmente cargo de ti, o que tu madre no deje de recordárselo al mundo), ya había nacido un fenómeno, un ídolo de masas, gran parte de las mujeres se veían reflejadas en ella, con hijos, cuyos padres no se hacían cargo, ni emocional ni económicamente, hicieron de la “lucha de Belén” la suya, ( creo que Belén nunca entendió, que la lucha la perdió la primera vez que abrió la boca, para dirigirse de manera no correcta a absolutamente toda la familia paterna de su “vínculo”, que el daño ya estaba hecho y que así, alejó a todo el mundo de ella ), en ese momento, comenzó su “andadura” por el mundo del “famoso”, descubriendo de adulta, lo que todo el mundo descubre en la “adolescencia”, novios por aquí, novios por acá, hasta una boda.
Un chico, que hoy no se encuentra entre nosotros, que yo al menos jamás me enteré si lo conoció y se enamoró, o habían sido novios de jóvenes, porque esa versión se dio en televisión, cuando salió el bombazo.
En aquellos, momentos Belén, ya no estaba bien, era visible y palpable, sus “Belenazos” cada día eran menos creíbles, y por mucho que se cuide la hemeroteca, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Aquello, como era de esperar acabo cómo el “Rosario de la Aurora”, pero ni, aun así, dejaba de comparar al padre del vínculo, con su marido.
Un día y por sorpresa, nos presenta a su nuevo novio, que la llena de felicidad y con el que le encantaría ser nuevamente madre. Este chico es el encargado de abrirle los ojos a la que hoy es su mujer y es un jardinero estupendo, sabe quitar la mala hierba de cuajo.
Sigue a día de hoy en televisión, porque su vida sigue interesando, como no va a interesar, tiene todo lo que interesa “sexo y rock and roll”, estafas, engaños, envidias, lo tiene todo, no es que interesa ella, en sí misma, cuidado… si no que lo tiene todo. Pero… también hay que decir.
Chica joven, estudiando, conoce a un torero que acaba de tener un accidente que casi lo lleva para el otro barrio, se enamoran, se casan, tienen sus altibajos, tienen dos vínculos, viajan, trabajan, se cuidan y se quieren, ella hace entrevistas, y con ese dinero ayuda a su familia, y se paga una carrera, sigue estudiando y sacando a delante su vida. Quita las malas hierbas de “Ambiciones”, no deja títere con cabeza, es decir, le abre los ojos y monta su hogar con el hombre elegido, entre dimes y diretes del resto de la sociedad que la ataca por ser la mujer de un hombre que no presta la debida atención, al vínculo que tiene con la otra mujer, siendo la sociedad como era, siempre fue tachada de ser la responsable de que eso sucediera. Pocos veían en la conducta del torero algo impropio, siempre era la mujer.
María José, saca una carrera y empieza una carrera laboral, al parecer, no lo tengo confirmado, se ve truncada por un empeoramiento de su enfermedad, hay que recordar según sus palabras fibromialgia, es una enfermedad muy jodida y poco entendida por el común de los mortales, se ha peleado muchísimo, para que se reconozca como tal, hace no tanto tiempo, los que la padecían eran catalogados como: …………. no lo voy a decir, por respeto a la madre que me parió, que la sufrió en carnes propias, y es muy jodido verla tirada en una cama, o en un sofá, en silencio, viendo sin ver la televisión, hay mucho ignorante en este mundo y no seré yo el que le de voz, a la estulticia humana.
Comentáis en el programa, que María José no soporta que Belén, estuviese con su marido antes, de verdad, a veces me da ganas de haceros “Uh, se me escucha”, eso se la trae al pairó, lo que le jode es que siga con la misma cantaleta desde hace vente años, que no se hace cargo del vínculo, coño asúmelo, pasa página y déjanos hacer nuestra vida. Sin entrar en si ella está de acuerdo o no, que fíjate, sin conocerla, sin haberla visto mucho en televisión, me da la impresión de que no está conforme, con esa actuación del marido, pero ella no es absolutamente nadie para decirle a su marido, lo que tiene que hacer o no, ya que él hace lo que le marcó la ley, paga y punto, nunca se pidió en el juzgado otra cosa, por lo tanto. Legalmente al parecer está bien, pero moralmente no.
María José tiene más razón que un santo, en prácticamente todo lo que dice, lo que ocurre es que, se ha dramatizado el texto, con la entonación de la interlocutora, probablemente si se leyese con otra entonación, seguiría teniendo la misma connotación, pero no sonaría tan “inhumana”.
Lo que es totalmente reprochable en María José, es la insinuación de la trastienda, y lo de “El Migue”, pero lo del nombre es comprensible, porque su mujer se refería al así, y así le quedó, pero eso, como otras muchas cosas es culpa de ella.
Sálvame, hay una cosa que no entiendo ni entenderé, de vuestro colaborador, casi todos apuntan a que la autora de la misiva, no está como debería, sin embargo, hacéis sangre, vuestra princesa alza la voz, y saltáis como cancerberos hacía el alma condenada a los infiernos.
Belén tiene mucho que reprochar, pero también tiene muchísimo que agradecer, todos los sabéis y jamás lo admitiréis.
Estáis dejando que una enfermedad provocada por un mal hábito, se equipare a una enfermedad “gratuita” de la que no se conoce la causa. Los investigadores piensan que la fibromialgia se debe a un problema con la manera en la que el sistema nervioso central procesa el dolor. NO ES ADMISIBLE.
Las caras de Belén y como recula son un poema, denotan una impunidad, prepotencia, egocentrismo y absurdismo, brutales. Viendo fantasmas dónde no los hay, o dejándose nuevamente manipular. Creyéndose en la poseedora de la verdad absoluta.
Os da audiencia, a pesar de que hacéis hincapié, en que es probable, que María no esté bien, ahora la sacáis cantando, pues olé, me encanta, como canta, sois tan absurdos y vacíos de contenidos, que vosotros mismos comentáis que hace más de un año y medio que María no canta en esa red, donde se comparten canciones interpretadas por ellos mismos, y se la ponéis como himnos.
Belén responde a mi deplorable Conde Lecquio indicándole que nadie se pone en su lugar. Yo si me pongo Belén pero no me das pena precisamente, y no te digo la realidad, porque dudo mucho que ¡Tú! Estés preparada para querer escucharla, no estás acostumbrada y cuando la escuchas, crees que te insultan y no es así.
Si María no está bien, dejarla en paz, no haceros eco. Si María está bien que continué el espectáculo, pero gana adeptos y Belén gana detractores, no se puede vivir de la misma pena durante más de vente años, hay que pasar página, la inteligencia emocional de algunos “vínculos” es mejor que la de los padres.
No tengo tan claro que Belén no viva del rencor, es mejor y vale más que vivir del amor y del buen rollo.
No tengo tan claro que María esté obsesionada con Belén, en el sentido más estricto de la palabra, sobre entiendo que está hasta la ciruela, de que cada x tiempo, se refiera a su familia, a su suegra, a su cuñada, a su marido, etc., mal metiendo y diciendo la familia ahora está de mi lado… cómo una niña pequeña y mal criada.
Lo único que me queda claro, es que una quiere recordar y a la otra le jode que la recuerden.
¿Sálvame ahora que me quieres hacer creer? ¿Qué si voy a la piscina me puedo quedar embarazada?
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