Periodista, madre de Alba y mujer de Carlos, es curioso, como te describes a ti misma, en twitter, podría llegar a pensar, que la parte de periodista hasta te la crees, y es normal, eres periodista, pero no ejerces, no te olvides. Dirigir un programa, no es ejercer la profesión, ya te lo expliqué en otra carta, que no lees, pero algunas personas sí, y me gusta compartir mis opiniones.
Soy un ser vivo, un mamífero racional, igual que tú y además compartimos género y más o menos estamos en la misma franja de edad. Las dos gallegas, unas con más suerte que otras, coruñesa, Torre de Hércules, incomparable. Usamos la misma “lengua” con palabras distintas, eres de esas personas, con las que me agrada enormemente no coincidir en un espacio cerrado.
Nos movemos en ambientes distintos y eso nos garantiza, no coincidir jamás, ya que hay libertad de expresión, y tú te crees que no insultas, no degradas o humillas a otros, pero ni siquiera te paras a pensar, en lo que dices, en lo que demuestras, cuando sacas tu lengua a pasear.
Desde que os estáis lucrando con el dolor de Rocío Carrasco, Antonio David y sus hijos, sin contar, con su hermanastra, tíos, primos y demás familia. Se te hincha el pecho, con el yo si te creo, gritando “cual posesa” ella ha traído pruebas… a traído dos actas notariales de un testimonio, yo mañana voy aún notario y le digo:
Señor Notario, por favor, tómeme nota, Soy Pepita Pérez, de los Pérez de toda la vida, tengo un pequeño grano en el culete.
El Señor Notario, cobra su honorario y da fe conforme yo he dicho eso, pero él no ha visto el grano, ni me va pedir verlo. A ver si nos enteramos.
Se te llena la bocaza de crear a una persona que está enseñando, informes clínicos de la hija que ha parido, es decir de otra mujer. Porque sí “Cal-lota” sí, Rocío Flores es una MUJER, que ya ha cumplido su condena, por lo tanto, amiga mía….
El problema de las personas como tú, es que, al resto de mujeres, racionales, sensatas, combativas y emocionalmente estables, nos hace un flaco favor, intentando “enseñarnos” con Geles Hornedo (Periodista y escritora española, Geles Hornedo trabaja para la productora La Fábrica de la Tele. Especializada en feminismo, colabora con varias revistas que tratan esta temática.
Hornedo ha formado parte de diferentes programas de Telecinco —Aquí hay tomate, Uno para todas o La Noria—, Antena 3 —Abierto al anochecer— y Telemadrid —Cazador de palabras—, ocupando el puesto tanto de redactora como de coordinadora.
Su papel más destacado es en el programa Sálvame, donde presenta la sección “Con M de mujer” dedicado a abordar cuestiones de índole feminista.
En 2020 Hornedo publicó, junto a Aitor Alonso, el libro Micro machismos. Con él ambos autores pretenden acercar el feminismo a todo el mundo, haciendo uso de experiencias machistas que viven las mujeres día a día)
¿Dónde hizo la especialidad?
Con M de mujer, no tengo palabras para describir esa sección, la he visto, casi hago un Shakira, sordomuda y ciega… Me daba vueltas la cabeza, sobre todo verte tan hinchada, sólo pensaba… no se da cuenta que se está hinchando bajo un montón de mierda.
Que en esa sección no se está abordando la realidad social, de la mujer sometida, no hablo de la maltratada, sino de la sometida, que son cosas distintas y lo sabéis perfectamente.
NO os importa bajo ningún contesto, ver la puta realidad, no obstante, es acojonante, que a vuestro programa se os permita semejante desfachatez, sabéis que soy fiel seguidora de vuestro programa y probablemente me acuerdo de más cosas, que incluso vosotros, ¡Ahhhh no! Que lo queréis ocultar, como la foto de Mila, en tetas agarrada de la mano de Rodríguez Menéndez.
No me vengáis con … umm mira con lo que ataca, a una mujer que tiene cáncer, no la ataco, te hago ver con un ejemplo, la realidad que intentáis tapar y como intentáis por todos los medios, lavarle el cerebro a base de repetir las mismas consignas (cual nazi con el tercer raig).
Rocío Carrasco está contando la historia tal cual la recuerda, y los demás también se saben esa misma historia, porque en esa época han ejercido de periodistas, siguiendo el tema, no coartes sus derechos, no les quites la palabra, déjalos expresarse, porque al final, te vas a comer la mierda que caga Rocío Carrasco, así a lo bestia y no vas a llevar al W.C. para poder vomitar, del asco que te va a dar.
A grito pelado, cual “pescadera de la plaza de abastos” ¡Ella tiene pruebas! ¡Ella tiene pruebas! ¡Ella tiene pruebas! ¡Ella tiene pruebas! ¡Ella tiene pruebas! ¡Ella tiene pruebas! ¡Ella tiene pruebas!
¡A él nunca se las habéis pedido! ¡A él nunca se las habéis pedido! ¡A él nunca se las habéis pedido! ¡A él nunca se las habéis pedido! ¡A él nunca se las habéis pedido! ¡A él nunca se las habéis pedido! ¡Machismo! ¡Machismo!
Te voy a decir algo, a ver si es posible que te entre en esa “cabecita” irracional y desestabilizada que en estos momentos estás demostrando que tienes, al parecer Rocío Carrasco, no denunció jamás un episodio de violencia de su marido en el momento que ocurrió, el tirón de pelos, él no sé qué más, pero si hace a toro pasado, él me ha intentado tirar por la ventana estando embarazada. Yo no estaba allí para decir que eso no ha ocurrido, ni para decir lo contrario, pero si no tiene sentencias a su favor, la sociedad no tiene la culpa de ello.
Las mujeres tenemos el “SANTÍSIMO DERECHO” a creer lo que nos salga de la vulva, a tener dudas y hacernos preguntas sobre otra mujer, independiente a su nombre, profesión o de que familia provenga, la princesa Haya, fíjate tú.
Desde finales de 2004, momento en el que entra en vigor la Ley de Violencia de Género aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Te puedo poner mil y un artículo, estadísticas de mujeres que son maltratadas, asesinadas, violadas y cuantas han hecho más de una denuncia falsa y han arruinado la vida de otra persona, simplemente porque han querido y podido.
Aquí no se trata de hacer lo que tú haces, imponer, coartar, amedrentar, exigir a tus telespectadores, ni a tus compañeros, un lenguaje y una actitud, que tú consideras, ante unos hechos de semejante gravedad.
El otro día me contaba una vecina, que se encontró a su vecino de puerta, durmiendo en el garaje, dentro del coche, le pregunto qué pasaba, la respuesta fue su mujer, no estaba como debería, y antes de que pasara algo más, salía de casa.
Es curioso este vecino paso la Noche Buena anterior, en el calabozo, ya que, al llegar a su hogar, su mujer estaba con sus dos niñas, pequeñas, bebida, le armó bronca le tiro cosas, y también se fue a dormir al coche, pero la mujer no quería, quería fiesta y le llamo a la policía, el atestado del agente, fue que todo estaba ok, que ella había bebido, porque lo dijo ella, el marido en el cuartelillo, las hijas mal atendidas y al día siguiente otra vez para casa. Eso sí los agentes, al parecer se disculparon con el, al comprobar su realidad. El no era el maltratador.
¿Ahí no se actúa de oficio? ¿Esas niñas?, esas niñas serán unas desgraciadas, el padre un impresentable y la madre una enferma, pero nadie hace nada.
Nos llevamos, las manos a la cabeza, ante semejante relato de Rocío, no podemos cuestionar nada porque ¡Tú! Y otros decís que hay pruebas, tantas pruebas hay que no condenan al maltratador.
Te vuelvo a repetir, lo que todo el mundo se cansa de decirte, zapateros a tus zapatos.
Por cierto, en vuestro programa al final se demostró el tema de las joyas de Anabel Pantoja, a esa que tú quieres tanto y deseas que esté en Sálvame, ya sabes lo que es y su definición, pero te cae bien, entonces sus compradores dan igual…
Ains “Cal-lota” que suerte tengo de no conocerte.
P.D Escuece que la niña no esté en “La fábrica”. ¡Y eso dueleeeeeee! . “La Bombi".
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Me a gustado mucho leer lo que has dicho ojalá lo vea la Carlotiña .
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