Jorge Javier, ¡te has ido!, has despejado tal cual “Pantoja” lo hizo en su momento. Estás fuera de la realidad, y no quieres entender lo que se te dice, o al menos, es la impresión que das cuando en tu programa, no dejas de “llorar”, lamentar, dejar entrever de manera muy sutil y sibilina, muchísimo más, de lo que tú te puedas llegar a pensar. Has llegado al límite de quejarte por que no se reconoce el mérito, de haber conseguido el testimonio de Rocío Carrasco. ¡Era de alabar! ¡No cualquiera lo tiene! Claro que no Jorge, en esas condiciones, sólo vosotros aceptaríais semejante testimonio, cuando no lo avala la verdad jurídica, que hasta ahora, es el único organismo competente para dirimir determinados asuntos. ¡Tienen dos dedos de frente! Ahora que me fijo, y doy formato a mis palabras, ¡Uys! Tú actitud me recuerda tanto al victimismo que le achacas a A.D. Tu razonamiento como siempre, es salvaguardar tu puesto de trabajo, le has dicho a Olga al principio del concurso la ibas a tratar como cualquier otro concursante, dejando a un lado el cortometraje Fábrica de la Tele dónde Rocío Carrasco, cuenta lo que ella considera su verdad. cambiando por primera vez tu manera de actuar con todos los personajes un concurso y ha saltado una noticia sin que ellos hayan querido hablar tú has ido a sonsacar está Isabel está Kiko Rivera Laura Matamoros y Rocío flores.
Tirando de hemeroteca vemos tú pico, pala, pico, pala, pico, pala. Ahora ya no, con Olga Moreno ibas a hacer una excepción. Fíjate tú para que nadie se creyese que eres partidista, cuando jamás con ningún tema ha sido imparcial de hecho ha sido tú te ha cambiado el concepto de presentador y lo sabes se mantienen algunos de la vieja escuela que te acabarán comiendo las papas. Ahora ya tienes el arma perfecta que puedes entrar a saco a Olga.
El mundo está contra la productora, por ideología, que no se alaba el acierto de crear un formato nuevo para la gran estrella de MediaSet, que es Rocío Carrasco, ya que llevan, desde el nacimiento de esta cadena, hablando de ella, con o sin su beneplácito. Rozando el límite siempre. ¡Esa productora que te da de comer! ¡Qué vas a decir!, en el fondo, va a depender de lo que necesites, Rocío Flores, mientras defiende a su padre en Gran Hermano Vip, es maravillosa y resaltas sus cualidades, al igual que hiciste con Isa Pi, Laura Matamoros, Kiko Rivera, etc. Va a depender de lo que tú necesites, o al menos eso es lo que parece, en tus apariciones televisivas, jamás has sido objetivo, al igual que tampoco lo fue jamás Mercedes Milá, paradigma de la mala educación.
Atacas a Olga Moreno por responder a una entrevista, que hace Marta López, en un principio, se sobre entiende que es por iniciativa propia, no obstante, siempre sale luego, es que claro, ella juega a favor de obra. Responde como considera y traéis a Cristina Soria para “examinarla” teniendo en cuenta que Cristina, familiar de un director, no es psicóloga, ni psiquiatra, es coach, y, además, licenciada en Ciencias de la Comunicación. Desconozco si hay titulación homologada para ser “Coach”, algo muy de moda, en estos tiempos. Yo prefiero al psicólog@ de toda la vida, muy denostad@ pero muy efectiv@.
Empieza el escrutinio directo sobre la persona de Olga Moreno, mujer de Antonio David, madrastra de Rocío y David Flores, no pasa nada por decir madrastra o padrastro, amigos míos, son los conyugues de mis padres, no seáis infantiles y aceptar el concepto negativo de madrastra por Blancanieves. ¡Madurar! Está en el concurso por este motivo, y, es más, aunque en otras ocasiones la hubieseis tentado con ir, apuesto mi cabeza, y probablemente no la pierdo, este año la habéis incentivado mucho más, ya que sabíais de antemano, la emisión del cortometraje.
Ahí mi Cristina Soria, que hasta ahora, sólo ha hecho “exámenes light” osa decir qué es una persona sumisa dando a entender al público que está sometida a los caprichos de Antonio David, es donde yo me vuelvo a cabrear, y es donde vuelvo a decirle al mundo, o a quien me quiera leer, no vamos a ser más papistas que el papa, hay millones de grises y esta chica nos estáis induciendo a pensar, que no solo no está tendiendo puentes, sino que además Rocío Carrasco es mala porque no se acerca a sus hijos, no se hace cargo. Hacéis mucho hincapié en eso, cuando mi lectura, de esa escena es, que la madre llamé a los hijos, que ellos están como locos por abrazarla. Y lo digo en serio, ya que yo no podría estar casada, jamás, con Antonio David. Por su histórico en televisión, su carácter no va con el mío. No le veo las cualidades, emocionales, humanas para compartir mi vida con él.
Rocío Carrasco, está enseñando una documentación personal, de una mujer, que en su día, ha estado a su cargo, y por ese motivo, tiene esa documentación, no obstante al alcanzar la mayoría de edad el sujeto examinado en el informe, automáticamente la única persona autorizada a entregar, enseñar o hablar de esa documentación, hasta donde se sabe es el sujeto examinado, independientemente a que todo lo que Rocío cuenta sea cierto o no, es inadmisible, y no cabe en cabeza, que ella adjunte la documentación médica que de otra persona. Ahí demuestra el nulo respeto que tiene por Rocío Flores, al menos es mi modo de verlo, es mi lectura.
En una cosa que tengo que dar la razón, la violencia de género, es tan sumamente complicada, no todo el mundo preparado para ver las señales, y esto es como todo, es decir, un mal hábito en un momento dado, es nocivo y se deja pasar, no se le da importancia, lo ves con claridad, a toro pasado y comprendiendo que no fue, realmente un hecho aislado, ha sido una manera de proceder, lo mismísimo que hizo Yiya con Rocío Flores, no sancionasteis a Yiya, sólo una llamada de atención, y es más, luego fue una o dos tardes al “Sálvame” demostrando, que no tenía tanto dominio sobre la lengua, como ella se creía, a pesar de ser periodista. La aptitud y actitud que está persona demostró, sobre Rocío Flores, durante el concurso y con la diferencia de edad y de tablas televisivas, pudo haber hecho mella en ella, y generarle una lesión “psíquica” que agravase otra serie de cosas que pudiera o pudiese tener. Lo cual no lo sé, pero esta chica, demostró una fortaleza, no muy usual, y se pasó por el “forro”, todo lo que este personaje televisivo le intentó hacer, si después de 20 años, nos comenta, es que cuando estuve en SuperVivientes y al salir, he necesitado ayuda ya que lo ocurrido… ¿Qué diríais?
Estás haciendo lo mismo, que en su día, criticaste de Antonio David, no toleráis la crítica al programa, muchos no se quejan del testimonio de Rocío, como es mi caso, si no de la parafernalia que habéis montado, donde no habéis admitido ni una mínima, pregunta ingenua, como hubiera sido la mía, ya que en el momento, en el que algunas voces la plantearon, el aquelarre y la mal entendida sororidad, entran en acción para intentar dar mayor credibilidad a un testimonio, que todavía no hemos acabado de ver, pero que por vuestra manera de produciros, estáis intentando influir en nuestra visión.
Una de las reglas número uno de cualquier trabajador, es jamás nombrar a la competencia, ni para bien, ni para mal, un ataque a la competencia, denosta nuestra imagen corporativa, ya que no es capaz de resaltar las virtudes propias, pero si es capaz de hacer ver los puntos negros del otro. Es decir, el “puñetero” y tú más. ¡Ea!
No todos somos malos, y no todos, estamos en contra de Rocío Carrasco, ¡Es más! Muchos le damos la razón a ella, en muchísimos sentidos, empatizamos con su dolor. Ahora bien, no es palabra de Dios. Y como estamos hartos, de repetir, todos los días, constantemente, el mismo hecho no repercute de la misma manera, en el mismo momento y lugar que ocurre, a dos personas distintas porque las circunstancias son completamente entendidas de distinta manera y ninguna de ellas es mala ni mejor ni peor son diferentes.
Muchas veces, el pan para hoy, es el hambre para mañana.
¿Por cierto al final contrastasteis la noticia? ¿Rocío Flores veto a compañeros?
Puedes seguirme en twitter El Corrillo de Mayca @DeMayca
Comentarios
Publicar un comentario
Por favor, deja tu opinión, no obstante, procura no ser grosero y soez.