Cada día os queda menos, cavando vuestra propia tumba, como lo estoy disfrutando, a pesar de ser vuestra telespectadora número dos, no conozco a la primera. ¡Ah, sí! ¡Vuestros egos!
¡Sois los nuevos históricos cansinos!, segunda silla la incomparable, (gracias a Dios o Satanás) a la gran Carlota Corredera (y gran ni es por volumen, ni por peso). La verdad, es que cuando te dieron la gran oportunidad de presentar, no entendí ni el motivo, que habían visto en ti, para darte la oportunidad, como muchos no somos haters, por más que te empeñes en calificarnos así, (te encanta poner motes) los tuyos luego, no los aceptas, pero bien que se te llena la boca de hacernos saber el mote que nos has puesto, dependiendo del humor con el que te has levantado.
Es curioso, ya que ante la bajada de bragas de María Patiño (bajada de bragas de manera imaginaria) llega tu gran monólogo, donde nos empiezas a explicar y desgranar cosas del largometraje, capitulado, y es asombroso, no eres consciente ni de lo que has dicho, es totalmente contrario a la Sororidad (que no tienes, no la tienes), a la ayuda de la violencia de género, a la vicaría. Se ha visto la verdad. Lo mismo que le ocurrió a Jorge Javier Vázquez, pero fue más listo, menos obcecado que tú, y sabe medir sus palabras, cosa que tú no. No eres una feminiza, eres una intolerante, intransigente, a la par que ignorante. Hay que saber identificar las cosas, pero no necesariamente el nombre técnico de las mismas, y eso, es lo que te ocurre a ti.
Ahora lo bueno de todo, es que la víctima, es Rocío Carrasco y tú. ¡Manda chover na Habana, raparíga! ¡Habelas hainas! Y tú eres una de ellas, no me puede entrar en la cabeza que alguien con estudios, carrera universitaria, fuera del hogar paterno y materno, con familia propia, trabajo, y con casi 50 años y se intente victimizar y hacer luz de gas a toda una audiencia, ¿Jode que te digan qué haces luz de gas? ¿Jode qué te digan qué estás ejerciendo una violencia silenciosa, pasiva, agresiva? ¿Jode qué te digan qué está ejerciendo un mal trato velado hacia todas las mujeres que no te dan por él palo? ¿Jode qué te digan qué estás arengando a los “no pensantes”?
Me recuerdas tanto a Clemente Rodríguez, del Palmar de Troya… las comparaciones son odiosas, pero dentro de mi ignorancia, noto tantas similitudes.
En la entrevista, nombras y hablas de la madre que te volvería a parir mil veces, ¿ella no te ha dicho al menos, que tú tonalidad, está totalmente fuera de lugar? Son tan agresivas tus afirmaciones que no puedo escribirlas, me queman los ojos.
Lo que tu llamas defensa de una causa, Violencia de Género, la pones detrás de Rocío Carrasco, intentáis asociarlas, fundirlas en una sola cosa. Lo repetís hasta la saciedad, y no por ello se va a convertir en verdad.
Tú problema principalmente, ha sido Carlota Corredera, es no ser ejemplo de absolutamente nada de nada. NO exiges ver el documental, tu produzco televisivo ( hay que amortizar el dinero invertido), cuando es más sencillo verlo dentro de otros programas, lo recortáis y no tenemos que sufrir al coro de plañideras, repitiendo las consignas, intentando grabárnoslas a fuego en nuestra mente, (menos mal que las verdaderas feministas, gracias a las que tenemos los avances que tenemos hoy, nos enseñaron a pensar por nosotras mismas), para poder hablar de él y tener una opinión, cuando nos has confesado, que ya creías en él, sin haberlo visto y sin hablar con nuestra Reina del Rosa Chicle ( que nadie más se atreva a llevar su color, que entonces habrá “hostias como panes”, en sentido figurado)… ya que cree en el equipo, es decir, cree en los Apóstoles y en su visión de la nueva Reina. Ella da su testimonio y tu Carlota Corredera, empiezas a soltar una serie de frases, opiniones, calificativos, es decir insultarnos, pretendiendo quedar libre. Ahora, no te gusta lo que ves, no te gusta el resultado, la gente en vez de alabarte (que parece que quieres ser la nueva Ana Rosa o María Teresa, que no están ahí por ser grandes… están por caer bien, pero las dos tiene un “pasado algo sospechoso”, una un libro y la otra sus ataques de histeria y al parecer abuso de poder.) te rechazan, ven tu dicotomía, que es lo mismo que decir incoherencia, mala educación, tu abuso de poder a la hora de repartir los turnos, comprueban como todos los días coartas la libertad de expresión de tus subordinados, como alabas y mimas a Anabel Pantoja que no deja de insultar y producirse de manera agresiva ante la cámara, sobre todo hacía sus compañeros. Ven tu cara, cuando terminas las frases de Belén Esteban, con tu maravilloso, te voy a ayudar, que es lo mismo que decirle, ya lo digo yo por ti, que tu tarda hora en construir una puñetera frase inteligible.
Te lo resumo, no te has leído la documentación, no habías visto el testimonio, pero como el equipo confiaba, te lanzaste, a ver si te queda algo claro, a estas alturas, ya no insultas mi inteligencia, me estás pidiendo que sea la señorita de compañía y te ponga la cama, ya que, si no lo hago, aún encima la mala voy a ser yo. ¡Manda mi ovario!
Habéis hecho dos programas en uno, es decir, un largometraje, con el testimonio de una mujer, que dice sentirse maltratada por su ex marido, que la ha lesionado gravemente y su hija, judicialmente sólo se ha podido probar, la agresión en una cocina, donde sólo estaban ellas dos, pero como yo “SI RESPETO EL ESTADO DE DERECHO Y LAS LEYES”, la acepto, pero era menor y cuando un menor ha matado a alguien esa sentencia es secreta y finaliza cuando alcanza la mayoría de edad. Pero no nos lo habéis dejado ver tranquilos, lo habéis desvirtuado, convirtiéndolo en algo ridículo, la cita del miércoles, mucha gente la ha aprovechado para reírse de aquella que parió la más grande, que se fundió su patrimonio, que no ha sabido dirigir su vida y que se ve solita con un marido, pero no con hijos, medicada hasta las trancas y con deudas. Que necesita trabajar para vivir, ya que Pedro, tenía razón el sueldo de un guardia civil, no le llega ni para unos zapatos, es decir 1.500 no le llegan para nada, es normal que, a fecha de hoy, este como este. A mí eso me da igual. Ya que cada vez que acababa la parte donde hablaba Rocío Carrasco aparecía el “coro de hienas” a alabar a la más locuaz, exigiéndonos ver lo mismo que vosotros, con una diferencia a nosotros no nos pagan por ello, y en el fondo nos da igual, no es nuestro drama. Os habéis saltado todo lo que se os exige de un testimonio, veracidad y realidad jurídica, os habéis quedado tan panchos y ahora cuando se os dice, tu “producto” no me lo creo, no tenías que haberlo hecho, estáis destruyendo a unos jóvenes que están empezando a vivir, no es un testimonio de malos tratos, es un cortometraje para ir contra la hija que pario y toda su familia, os parece mal. Intentáis victimizaros para darnos pena.
JA JA JA, Carlota, Anais, no me das pena y practico, empatía, tolerancia y la sororidad, “perdiendo constantemente el tiempo” pensando por mí misma y preguntándome cosas, ya que, si no lo hacemos así, jamás avanzaríamos.
Sí, Carlota tienes razón la tierra es redonda al igual que tu necedad, hay cosas que siempre se van a negar, pero están más que demostradas.
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