La familia de la tele está desanimada. ¡Ángelicos míos! Paupérrimos ellos donde los haya…
Me parto la caja y que me quedo sin ella.
Antes que nada, Marina Patiño, no estáis aquí por decisión de la audiencia. No vivas engañada o cambia de amigos —personalmente te recomiendo lo segundo—. Estáis por una decisión política más, ya que durante el último lustro —para quien no sepa lo que es un lustro, y no va por mis lectores, sino por los vuestros, es un período de cinco años— no habéis parado de hacer política en televisión. Entreteniendo al país y adoctrinándolo en babosadas varias. Te voy a poner un ejemplo, Carlotiña, vuestra “hija pródiga”, está presionando mediáticamente a Bertín Osborne para que le financie un préstamo a la madre de su hijo, y que no hacer eso es violencia económica. Eso es lo que ha dado a entender en su programa de televisión. La feminista, y todos sabemos que no cae mal por ello —que también—, sino porque es más totalitarista que Fraudillo I de España.
Estáis acomplejados, porque como gran parte de la sociedad, RTVE era algo serio y blanco, y llegáis vosotros, que sois el estiércol del lodazal, y os sentís inferiores y con menos calidad. Y es una pena. La fábrica de la tele o como se llame ahora la empresa, son un magnífico circo que sabe reinventarse y divertir, sin necesidad de mofarse, humillar, denostar a la gente. A medida que les iban denunciando, dejaron de hablar de gran parte de los artistas, quedándose con cuatro figuras que por delante dicen que no, y con el paso del tiempo dicen que sí, llegan a acuerdos para no denunciar y se hacen nuevamente millonarios. En T5 os hacían la ola y aquí vuestros compañeros no os quieren, ya que bajáis el nivel de seriedad, que no credibilidad de la cadena, y eso es cierto.
Animaos un poco, que fluyan las ideas, tomad un té y dejad los excitantes. Sois únicos y maravillosos.
Puedes seguirme en twitter El Corrillo de Mayca @DeMayca
Comentarios
Publicar un comentario
Por favor, deja tu opinión, no obstante, procura no ser grosero y soez.